02 septiembre 2025

2 DE SEPTIEMBRE: DÍA DE LA INDUSTRIA





Desde 1941 se celebra en Argentina el 2 de septiembre como el Día de la Industria. Paradójicamente, para homenajear a la Industria Nacional se eligió un hecho delictivo, concretamente, un episodio de contrabando. Eso fue lo que ocurrió aquel 2 de septiembre de 1587 en el territorio que hoy conocemos como la República Argentina y que entonces pertenecía al Virreinato del Perú.

 El calendario recuerda aquel 2 de septiembre de 1587 cuando zarpó del fondeadero del Riachuelo, que hacía las veces de puerto de Buenos Aires, la carabela San Antonio al mando de un tal Antonio Pereyra con rumbo al Brasil. La San Antonio llevaba en sus bodegas un cargamento proveniente del Tucumán, fletado por el obispo de esa ciudad, Fray Francisco de Vitoria. Se trataba de tejidos y bolsas de harina producidos en la por entonces próspera Santiago del Estero. Lo notable es que dentro de las inocentes bolsas de harina, según denunció el gobernador del Tucumán Ramírez de Velasco, viajaban camuflados varios kilos de barras de plata provenientes del Potosí, cuya exportación estaba prohibida por Real Cédula. Es decir que la "primera exportación argentina" encubre un acto de contrabando y comercio ilegal. 

 El Obispo Francisco de Vitoria había servido en Charcas a un mercader y allí pudo entablar relaciones comerciales con los miembros más notables de la Audiencia, lo que le permitió obtener un permiso para importar esclavos desde el Río de la Plata. Hasta entonces no había entrado ni un solo esclavo por Buenos Aires. Vitoria fue el pionero del tráfico negrero en estas tierras. El desarrollo industrial en estos territorios tardaría siglos en llegar. Recién hacia fines del siglo XVIII arribaron a Buenos Aires las primeras manufacturas inglesas, pero la masiva penetración de bienes importados imposibilitó el desarrollo industrial, que debió esperar largamente hasta entrado el siglo XX. El debate entre librecambistas y proteccionistas se extendió largamente durante los siglos XIX, XX y continúa en nuestros días.

José Esteban Echeverría Espinosa

 José Esteban Echeverría Espinosa nació el 2 de septiembre de 1805, en la Buenos Aires del entonces Virreinato del Río de la Plata. A los 20 años se fue a vivir a París para completar sus estudios y, allí mismo, comenzó a interesarse por las modas literarias del momento, sobre todo, la literatura inglesa y francesa. La estética romántica era la que recorría gran parte de Europa: aquella que privilegiaba el estilo personal con originalidad, que prestara atención a la forma, las emociones y sentimientos más que al contenido y la crudeza de la realidad, como bien haría luego el naturalismo.

Cinco años después, Echeverría regresó al país y comenzó a escribir su propia obra. En 1832, publicó de forma anónima en un diario local, Elvira o la novia de Plata: un texto en verso sobre la historia de amor entre Elvira y Lisardo, dos personajes a los que embriagó de pasión, erotismo y sensualidad. En ese fondo y forma literarios ya estaba introduciendo aquel romanticismo que, a su vez, comenzó a alejarse de la costumbre y tradición literaria que aquí circulaba por entonces.

Sin embargo, luego escribió El matadero (1871), publicado veinte años después de su muerte, el 19 de enero de 1851. Considerado el primer relato realista, se trata de una composición en la que compara la escena de aquella práctica sangrienta que le da título al libro, con el gobierno de Juan Manuel de Rosas. Según Echeverría, su gestión no hacía más que atentar contra el progreso de la Nación y los ideales revolucionarios de 1810. 

En 1837 publicó uno de los poemas más conocidos de la literatura argentina, La cautiva. Allí, relató todas las peripecias que sufren el soldado Brian y su mujer María, luego de que fueran raptados por los indios. Echeverría, en este poema, retomó uno de los motivos literarios más famosos de la región, aquel que ya había iniciado Bartolomé Hidalgo: el primer escritor, según la historiografía literaria oficial, en dar inicio a la figura de la cautiva como una inversión de la imagen del blanco europeo que domina y coloniza al moreno nativo. Con este texto lírico, dicen los que saben, introdujo ya de forma plena el llamado romanticismo en las letras en esta parte de la región.

29 agosto 2025

El haikú

 El haikú es una composición poética de origen japonés que se distingue por su brevedad, austeridad y sencillez. Fue el famoso escritor Matsuo Basho quien popularizó este género en el siglo XVII, al dotarlo de un carácter espiritual.

Se trata de poemas construidos a través de tres versos sin rima de 5, 7 y 5 sílabas, respectivamente. Funcionan como textos que intentan condensar la esencia de un momento, a través de la unión de dos imágenes poéticas.

Se centran en la contemplación de la naturaleza y sus estados, pues funcionan como símbolo de la condición humana. Su atención al detalle los convierte en poemas extremadamente ligados a lo sensorial y visual. Por medio de ellos, es posible percibir las pequeñas y sutiles características del entorno y de lo cotidiano.



BELLOS COPOS DE NIEVE... (HAIKU DE DONSUI)

Bellos copos de nieve,

ninguno cae fuera

de ninguna parte


EL AROMA DE LAS FLORES... (HAIKU DE BUSON)

El aroma de las flores del ciruelo,

El sol es un poco más.

Atenuado.


PERDIDO EN EL BAMBÚ... (HAIKU DE ONITSURA)

El aroma de las flores del ciruelo,

El sol es un poco más.

Atenuado.

Taller de historias: El misterio de la caja de coco - Pakapaka

Taller de historias: El misterio de la caja de coco